De su limo saldrán las nuevas bestias
hacia la misma luz.
de V de Venus, Aníbal Núñez.
Venus
He dejado que las nombres, Aníbal,
inútiles, procaces, bastardas.
He dejado las telas desplegadas
a un mar muerto de angustia,
de sirenas varadas en el puerto de un opio
que ha tejido abrigos con su piel.
Obtusa diáspora de carne que
apenas camina —ofrenda al mercado—
si no es para repetir, en un ácido regüeldo,
su estúpido acento burgués,
laureles de
plástico y saliva, y
pulcra morbidez.
La imagen es modelo de prostitución.