llevo conmigo el agua necesaria1
Vergel eterno espero, tras la puerta abierta1
hace ya tiempo nombrada,
tras los febriles cortinajes,
vergel, al menos,
luz fugaz de un escalofrío:
que el solo instante venza
al carnaval, la rabia y el camino
amurallado
de los hombres vencedores,
eterno vergel
del momento
en que el ojo se detenga, y la mano avance,
derrochando todo el carbón del cuerpo,
la carne, sobre la página que, sola,
marque la hora.
1 del poema F. N., del libro Casa sin terminar, de Aníbal Núñez