Llamamos "lírico" a ese cuerpo saturado de signos1.
Hay algo de delicadeza, de temor,
del más claro desorden
hay
un ejercicio de silencio
una inmensa cobardía
una oculta armonía
en piedra
bajo una fachada que se derrumba.
1 De Sade. La invención del cuerpo libertino, de Marcel Hénaff.