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El mundo ha muerto. Poética



        Eso quizá sea un poema1,
o el destino de los animales
monológico, acabado y concluso, o
el fervor reverencial de un biógrafo al uso
mas
     la falta de claridad en la noche
o cantar en el mismo tono que Orlok
pocas veces fueron voces
—el personaje y su caso—
teóricos arrebatados del idioma ancestral
urgentes científicos órficos
interpretando oscuras visiones délficas,
floreció el mar y la tierra inevitablemente,
en la falsificación de la verdad que nunca
existió,
laúd desentonando hoyos en la carretera
y el yo precipitado en la extática marea
—la técnica del montaje, l'esprit collage
garantizada por el emperador y su traje y
su helado
       pero, ¿acaso no eras eso?
antaño poseído por la flor y la ceniza del
presente
mundo sin luna
        ¿acaso lo olvidaste ya?
cuerpo referencial que impugne tu figura,
estatua del jardín botánico de cera
bajo el dulce cambio climático, y la espera
en boca del callejón del gato y sus espejos
nemorosos en que dejar de ser,
el yo tardío aislado y amapola, el parecer
de un descreído, radical en su carencia de
sangre venal

oh, larva de dios
oh, feto de la virgen
cuánto deberías ser simultáneo y tenaz, y
brotar y estallar mórbido
por toda la belleza y las venas abiertas de
la indignidad.

Siguiendo la Antología poética, de Gottfried Benn.
1 de Probleme der Lyrik, de Gottfried Benn: Si usted le quita a lo que ha rimado todo lo que tenga que ver con sus sensaciones o sentimientos, lo que queda, si es que queda algo, eso quizá sea un poema.