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El sueño

EL SUEÑO

En este acto cuadrangular me represento;
y soy voz y soy cuerpo
en mi fantasía laxa de durmiente.

Allí, como si me llorasen los ojos,
la frontera que me separa del mundo se dispersa,
y el mundo y yo somos manos que entrecruzan sus dedos.

¿Es el deseo, la esperanza o el miedo,
el motor de esta quietud imposible?
¿Es una defensa contra el día, la luz o el calor?1

Abierto y dormido como el fauno de piedra2,
persigo a la ninfa3 entre las piedras del humo,
en un sueño propio de Sísifo, o del Deseo4.

La vida sin más, ni bella ni evaluable,
se funde y reinventa, se recicla
en un baile licencioso5 de espejos y agua:

resta un chal de seda manchado6.

1 Se conoce como sueño a la posición que adoptan las hojas, folíolos, pétalos, etc, de una planta, en relación con las alternativas de día y noche, o con luz y calor muy intensos. _Diccionario de la RAE.
2 Fauno Barberini (siglo III a C.) o sátiro embriagado. Los faunos representan la lascivia, el incontrolable mundo del sexo y de la irracionalidad que se desborda. El mundo de la vida sin más y no el mundo de la conceptual belleza. El sueño que no debe ser violado.
3 Labios pequeños de la vulva. Eran un tipo de diosas de la naturaleza, criaturas divinas con aspecto de mujeres jóvenes y encantadoras que vivían en el campo y que a menudo los humanos relacionaban con lugares u objetos concretos, como los ríos, pozos, rocas, montañas, bosques y árboles. Casi todas eran benevolentes y podían garantizar la fertilidad y la prosperidad, si bien exigían un trato cuidadoso, porque a veces mostraban su carácter caprichoso y lo mismo podían seducir a los mortales y enloquecerlos, como arrastrarlos hasta los pozos y los ríos para ahogarlos.
4 El deseo que se calma un instante después del orgasmo, ya es más que la calma que tenía Sísifo subiendo la piedra para perderla. Sin embargo, la reiteración del deseo en la vida es semejante, vista en perspectiva, al suplicio del mito: sé que pasará la calma, que no será para siempre, que solo es una pequeña muerte y todo tendrá que volver a comenzar.
5 El sueño era un baile licencioso del siglo XVIII. _Diccionario de la RAE.
6 En una calurosa tarde de verano, un fauno reposa sobre un peñasco (…). Aparecen siete ninfas (…) al principio sorprendidas, pero cuando el fauno se lanza sobre ellas, huyen asustadas, excepto una que acepta su galanteo. Cuando el fauno trata de retenerla, la ninfa se aleja dejando caer el chal de seda que lleva puesto. Al quedarse solo el fauno, coge el chal, lo acaricia imaginando que es la ninfa y se abandona sobre la seda como en un acto de amor. _Historia de la danza desde sus orígenes. Artemis Markessinis. Acerca de un ballet de Nijinsky sobre el Preludio a la siesta de un fauno, de Debussy. El acto final fue censurado.