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¡Correos, España!, o El Rey Sol

¡CORREOS, ESPAÑA!, O EL REY SOL


nos enganchamos a esta ponzoña
en un día de vida de gusano
revolcados en nuestra propia baba
para superar la erosión del asfalto

esta cobardía de nuestro amor por ella
la sitúa lejos como una estrella
tan lejos tan lejos en la inmensidad
que hace una utopía de la dignidad
mientras besamos los pies sucios
del polla de turno

somos súbditos de la basura
monjas engolfadas de un dios miserable
nos miramos a la cara y decimos
esta es la única vida posible
porque comemos y vemos televisión

el rey sol somos cada uno
aferrados al saber, al vicio, al arte y la familia
como yonquis sin futuro que turistean
bajo el puente de los medios de comunicación

y así pasan los siglos y los días
y siempre hay un Padre suplente a quién
comerle los huevos campechanos
el cid cabalga de nuevo
en cada regalo del estado de bienestar

oh tú, constitución química y mecánica
sebosa repugnante
toda tú eres palabra venenosa
filosofía de tombolero, oh, sálvame
tú y yo lo sabemos
nuestra miseria iguala la de aquellos
que portaban antorchas en la noche europea
y el día no va a ser mejor

moriremos ahogados en nuestra propia baba
y en el último instante miraremos el güasap
y la gilipollez de turno nos hará sonreir
Les pido que griten conmigo:
¡Viva Honduras!